El Puro Cuento, núm. 10

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Autor: varios

El Puro Cuento, núm. 10, varios autores, 2011, 128 p., ISSN 977-187-078-000-2-10 $50.00
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Viñeta

Diez números de El Puro Cuento

Juan Antonio Rosado

El décimo número de la revista El Puro Cuento está dedicado al cuento árabe contemporáneo, así como el número cuatro estuvo dedicado al cuento griego actual, el cinco a la minificción, el dos a la nueva narrativa dominicana… Editada en formato de libro y con una sección de arte a todo color, esta revista carece de publicidad. Sin dudas es una joya coleccionable por la calidad de su impresión y de su contenido. Llegar al número diez —el de la tetraktys pitagórica, tal como se informa en la última página (destinada al simbolismo del número de la revista en cuestión)—, sin el apoyo de becas o de los anuncios, es una proeza que debe considerarse en el ámbito de «cultura de capa caída» en que vive nuestro país. Los logros se elogian y, en este sentido, los suscriptores y compradores han contribuido a que este importante fenómeno hemerográfico siga adelante, tanto físicamente como en su sitio de internet.

El directorio, compuesto por Carlos López, Daniela Camacho, Carlos Adampol Galindo y Javier Muñoz Nájera, ha sido persistente. Su tenacidad y dedicación no cesa de otorgarnos gratas sorpresas. Estéticamente, el número diez resulta uno de los más bellos de la colección. En la parte de cuentos árabes, hallamos traducciones al español de textos de Zakariya Tamer (siria), Gassan Kanafani (palestino), Muhammad Shukri (marroquí), Jabbar Yassin Hussin (iraquí) y Naghib Mahfuz (egipcio), entre otros. En la cuarta de forros, las célebres palabras de Cortázar sobre el género cuento. Por su parte, la sección de arte nos muestra las pinturas de Mohannad Orabi y Ahmad Moualla.

La sucinta introducción sobre el cuento árabe, escrita por Antonio Martínez Castro, es esclarecedora; se remonta a la historia: «El cuento literario (qissa) parte del Corán y atraviesa todas las épocas», afirma. Sólo detecté un error que considero importante anotar: cuando se afirma que Las mil y una noches y el Calila y Dimna fueron escritos «por autores de origen persa». Es conocida la multitud de orígenes del primer libro que, por su estructura de cuentos dentro de cuentos, recibe el influjo de la India, de donde los árabes tomaron el cero y el sistema decimal (así lo reconoce el mismo Al Juarismi, al llamarle «cifra hindú» al cero). En cuanto al Calila y Dimna, es también sabido que procede de la India: se trata de la traducción al persa de una buena parte del Panchatantra sánscrito. Del persa se tradujo al árabe y posteriormente —en la corte de Alfonso x— al castellano. El Panchatantra es antiquísimo y fue dirigido a los hijos de reyes para que éstos, en lenguaje sencillo, aprendieran las cuestiones políticas expuestas en el tratado Artha sastra. Fuera de este error —y debido a los cuentos antologados—, el ejemplar es una auténtica joya literaria y artística.

 

Siempre!, 3051, 4 dic., 2011, p. 89

 


Viñeta

La otras Sésamo

Edgar Aguilar

Las recientes revueltas de Egipto, Libia y Siria muestran que en algunos países de Medio Oriente se gesta un orden distinto al ya establecido. El vasto territorio árabe apremia quizá a una renovada concepción en sus formas tradicionales de vida y de convivencia. En realidad, este rompimiento se viene dando desde hace mucho, y su literatura, su gran literatura, viene asimismo a confirmar y a revalorar su lugar en el mundo.

El cuento, esa quintaesencia de la narración oral que los persas llevaron a su máxima expresión con Las mil y una noches, ha sufrido, desde entonces, diversos cambios tanto en su estructura temática como en su manera de abordar y de presentar las complejas transformaciones, lo que es, en cierto modo, consustancial a todo proceso de cambio. No debe extrañarnos, por tanto, la enorme y casi paradójica similitud entre el cuento «de oriente» y el cuento occidental en la actualidad.

Once relatos componen esta magnífica entrega de El Puro Cuento, núm. 10, además de una breve introducción que nos ofrece una idea bastante más clara de lo arriba señalado, de cuento árabe contemporáneo, con un trabajo de traducción elogiable, que incluye primordialmente autores vivos y aun algunos muy jóvenes. Historias donde lo emotivo, el recuerdo, el exilio, lo pasional, lo vivencial, la superstición y lo ignominioso, sin dejar de lado la fantasía y la ironía, parecen ser los temas más recurrentes.

Así, integran el presente número, «Un clavel para el cansado asfalto» (imágenes más o menos dispares de la vida de un «típico» barrio árabe), de Zakariya Tamer; «Un largo invierno» (un perseguido político deberá abandonar subrepticiamente esposa e hijos para entregarse a la inclemencia de una noche invernal), de Ibrahim Samuel; «Si fueses un caballo» (la dramática relación entre un padre y su hijo), de Gassan Kanafani; «No siempre los niños son tontos» (una hermosa y enigmática fábula de niños), de Muhammad Shukri; «Leyenda» (la superstición de una mujer y la determinación de un coleccionista de piedras), de Jabbar Yassin Hussin; «El barco» (un viajero que padece de un triángulo amoroso a bordo), de Yabra Ibrahim Yabra; «Hanefff de Glasgow» (un hombre lucha con su presente al rememorar al chofer de la familia), de Mohammed Hassan Alwan; «Mimouna» (la fragmentada historia de una mujer en el exilio), de Faïza Guène; «Crimen en la calle de los restaurantes» (la conversión  de un excéntrico decorador de interiores al asesinato), de Wajdi Al Ahdal; «He venido para indicarte el camino» (la introspección de un hombre ante el amor perdido), de Osama Esber; y «Pimienta» (la candidez y viveza de un niño pobre), de Naguib Mahfuz.

Se complementa con un dossier dedicado a los artistas plásticos Mohannad Orabi y Ahmad Moualla, un ensayo de Estrella Asse sobre Cuentos de la Alhambra, de Washington Irving, llevados a la pantalla por el cineasta español Florián Rey, así como un texto que indaga en Scherezada, de Rimsky-Korzakov, a cargo de Rebeca Mata. Sin duda, un encomiable número diez. 

 

La Jornada Semanal, 879, México, 8 de enero, 2012

 


Viñeta

 

Jasmina Jaeckel de Aldana

«¡Sésamo, ábrete!», lema sugestivo deLas mil y una noches, es el punto de partida para el lector de habla castellana en El Puro Cuento, núm. 10, una compilación de cuentos árabes contemporáneos, literatura moderna del siglo xx y xxi. En el tesoro que se abre en las siguientes 112 páginas encontramos un alter ego humano de una vasta región políticamente convulsiva, el Oriente Medio. Prevalecen expresiones de sentimientos de dolor, tristeza, desconfianza, miedo, fracaso y frustración entre los escritores árabes del Mashreq y Magreb, algunos de renombre (Mahfuz, Kanafani, Shukri) otros —la mayoría— de la generación joven. El abanico literario presentado casi siempre refleja al individuo antagónico a las imágenes de masas anónimas, violentas, transmitidas por los medios de comunicación. Justamente allí se encuentra un espacio creativo para el arte, relacionado con la esperanza y su función de puente, que en esa traducción está enriqueciendo nuestro horizonte, gracias a Diego Gómez-Pickering, a quien se debe la selección de textos y pinturas, y a Antonio Martínez Castro por su introducción informativa.

Editorial Praxis combina notablemente letra e imagen. La edición viene ilustrada con caligrafía, miniaturas, pintura árabe e imágenes orientales. La caligrafía árabe destaca por su línea generosa, abstracción sorprendente y belleza estética, un goce para todos los que leen y escriben dicha lengua semítica. El trazo a color espléndido se revela mejor en la edición electrónica, con la ventaja adicional de una ubicuidad global y la versión completa, gratuita para todo cibernauta. 

América Latina y Oriente Medio son dos regiones con escasos contactos culturales directos entre sí. Sin duda aquí tenemos una contribución valiosa al diálogo mutuo, manifestando a la vez la versatilidad de esa editorial mexicana con su admirable director Carlos López.

 

 

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